EPSFROS
Jornadas de Escuela

Diana Irigoyen

Miembro de la EPSF-Ros

                                                         Enigmas entre poesía y prosa

Este es un recorte de un trabajo que he realizado dentro del marco del cartel sobre “El enigma del acto creador, las pulsiones y la sublimación”. Parcial que corresponde a la última etapa del mismo, previa a su finalización.

Le he puesto por nombre: “Enigmas entre poesía y prosa” porque intento mantener la interrogación, allí donde se dirime si un texto será un poema o una prosa.

Me encontré atenta a la insistencia de los dos términos, de estas dos maneras de mostrarse una escritura, de la manifestación del arte que se hace con la palabra transitando dos caminos, que se han mantenido en el tiempo, paralelos y en tensión, a través de los usos, las modas, las escuelas, los movimientos, las corrientes artísticas etc.

Los invito a recorrer a vuelo de pájaro el camino por el cual me llevaron mis interrogantes.

Intuitivamente, parece que no hubiera problema en diferenciar claramente lo que es poesía y lo que es prosa, su representación nos aparece rápidamente, está en el acervo cultural y en el imaginario, más allá de las definiciones. Son construcciones culturales.
Con “construcciones culturales” quiero decir que llegan a formar una especie de código compartido entre el autor y los lectores. Es decir que en la forma del texto reconocemos un código especial que sabemos interpretar. Teniendo esto en cuenta, el autor de un texto, al querer comunicar una idea, una emoción, una fantasía, etc., decide usar un código literario especial que en sus elementos esenciales el lector también comparte. 

Pero cuando se intenta definirlas, empieza a ser difícil establecer sus diferencias.

 

Hice una primera investigación. Algunos hablan de una oposición, poesía o prosa; algunos hablan de diferentes géneros, diferencia de forma, de motivo, de inspiración, etc. Muchas opiniones que dan cuenta de respuestas a diferentes preguntas.

Estas son las mías. En el momento de escribir, la elección:

1-    ¿Es una cuestión de género literario?

En general se puede decir que el género está determinado por la finalidad específica del autor, mientras que cada subgénero se diferencia en función de la forma literaria que adopta.

Entre todos los que se han ocupado de tratar de ordenar lo producido en literatura, desde los antiguos griegos hasta ahora, la primera gran división es entre: el género poético y el género didáctico

El género poético o poiético o escritura creadora:

Primera sorpresa, toda la gama de producciones literarias son consideradas poéticas. Entran allí, el género épico, el lírico y el dramático, con sus subgéneros respectivos. Todas ellas pueden ser escritas en prosa o verso, aunque algunas se nos presenten, como el género lírico, más propias del poema.

 

El género didáctico: Es considerado por algunos también, un género literario poético, en tanto pretende comunicar o divulgar datos de la realidad o conocimiento científico de forma creativa o artística.

 

¿Dónde está entonces la diferencia?

2-     ¿Es una cuestión de sonidos?

Por mucho tiempo tuve una definición de poema propia, particular…yo decía que un poema es un sonido destinado a resonar…Mas allá del contenido, creo que privilegiaba esta cadencia , este ritmo que las palabras tienen, cuando se enhebran en un poema, que logran que cuando alguien lo lee, le evoque determinadas imágenes, sensaciones, sentimientos, etc.

Fernando Pessoa en un texto de 1930, insiste en que la diferencia entre prosa y poesía estaría, ya que las dos se hacen con palabras, en lo que es externo a la palabra que es el sonido y las pausas. En el poema dice los cortes del verso incrementan las significaciones posibles de lo que se expresa, agregando, la cadencia del ritmo, el sentimiento. La prosa por su parte, con la puntuación, define el sentido. 1)

Sin embargo, Julio Cortázar en sus clases de literatura en Berkeley de 1980 expresa que hay una prosa que tiene una profunda relación con la estructura musical, aún en su correcta construcción, porque surge de una cadencia interior del escritor que imprime a lo que escribe y que el lector reconoce como una música. Dice una prosa donde se mezclan y se funden latencias y sensaciones. 2)

 

Parece que tampoco lo sonoro o la musicalidad de una escritura es predominio de la prosa o la poesía

Hay aún otro aspecto que quisiera incluir en esta serie de preguntas,

3-    ¿Es una cuestión de estilo?

Uso este concepto en el sentido de las elecciones que hace un escritor, de la forma como va a manifestar lo que escribe y que están en relación a su forma particular de hacer y estar en el mundo. Un rasgo de singularidad. Podría decirse que es la forma de posicionarse en su discurso, la relación que mantiene con su palabra, el objeto a que lo causa y la forma como lo busca y se satisface en el intento de reencontrarlo. ¿Eso es lo que decidiría esa elección, en este caso entre prosa y poesía?

Ana blandiana, escritora rumana, en un texto de 2015 titulado “La poesía y la prosa”, cuenta que comenzó a escribir en prosa después de haber escrito y publicado 6 libros de poemas. Sintió esta necesidad cuando se dio cuenta que había cosas de la realidad que quería escribir y transmitir que no podía con la poesía y que aún dice destruirían su poesía si no los vehiculizaba de esta otra forma. Aún más nos dice allí, cito textual:

Pero existe también un motivo de otra naturaleza que me ha determinado a escribir prosa. Nunca he escrito versos cuando he querido. Nunca he cogido un lápiz y un papel decidida a escribir un poema. A lo largo de mi vida hubo períodos en los que escribí como en un trance, de felicidad casi violenta, que se acababan siempre bruscamente con el sentimiento de que no volverían a repetirse nunca. Esto era todo lo que me era dado y, ¡mira!, el papel contenía todo lo que yo era sin ser conciente de ello, toda la sustancia que nunca iba a ser capaz de regenerar. ¿Era yo de verdad la autora de esas páginas?” 3)

 

La poesía se escribe para ser leída en voz alta, cada verso, abre a múltiples sentidos que el lector pondrá allí desde aquello que le queda resonando. Sonidos que crean una música, un ritmo que favorece esta multiplicidad de sentidos que se pueden encontrar en el poema. La posibilidad de la pausa artificial que no coincide con la gramatical, del final del verso, se asemeja a la manera de respirar del poeta, así como cada cantante respira diferente e imprime así una versión propia a lo que canta.

También en su producción colabora una mirada que volviendo de las cosas, le permite crear imágenes que suscitan sentimientos.

Con esto, la voz y la mirada, el poema crea imágenes. La pulsión invocante y la pulsión escópica se entreleen en el poema.

En la escritura en prosa, la puntuación orienta el sentido. Las metáforas son, podría decirse, calculadas. Pareciera que hay un contenido que es necesario volcar al papel, se espera que el lector piense en una cosa determinada de antemano, que se quiere transmitir más o menos directamente. Por supuesto siempre el lector completa el libro para sí o, diciéndolo de otra forma, cada lector lee un libro diferente, pero en la prosa está mucho más cercado por las ideas que el escritor intenta transmitir.

También está la voz aquí, pero esta voz, cuenta una historia.

 En el escrito sobre Gide  plantea Lacan claramente la relación de identidad de estilo y objeto: ambos son algo a leer entrelineas, algo que surge a partir de la articulación de las palabras pero que está más allá de ellas, algo con lo cual se satisface. 4)

Lacan re direcciona, en la Obertura a sus Escritos la relación del estilo, rasgo de singularidad, del hombre, al objeto a. 5)

Como último interrogante

4-    ¿Producto sublimatorio o retorno de lo reprimido?

Ante estas maneras diferentes de presentarse el hacer del escritor, una, poesía, como un empuje inevitable, la otra, prosa, fruto del trabajo cotidiano y persistente, ¿se puede pensar en dos puntos de partida diferentes?

La poesía como partiendo del ello, puro empuje pulsional, encontrando su camino a través de la sublimación, sin represión.

La prosa, como retorno de lo reprimido, inconciente, encontrando también una forma sublimatoria, abreviando así la repetición, tratando de producir una escritura

Este último punto fruto del trabajo en debate de los integrantes del cartel, requiere de un trabajo ulterior, ya que es interesante de presentarse en una cura, para poder ubicarse y poder hacer la dirección adecuada.

 

                                                                  Diana Irigoyen.-

 

 

 

 

 

 

1)Poesía y prosa.- Por Fernando Pessoa


[texto dactilografiado en 1930]


“El arte, que se hace con la idea, y por tanto con la palabra, tiene dos formas: la poesía y la prosa. Visto que ambas se forman de palabras, no hay entre ellas diferencia sustancial. La diferencia que hay es accidental y, siendo accidental, tiene que derivarse de aquello que es accidental, o exterior, en la palabra. Lo que hay de exterior en la palabra es el sonido; lo que hay, pues, de exterior en una serie de palabras es el ritmo. Poesía y prosa no se distinguen, pues, más que por el ritmo.”

 

2) Reflexiones de Julio Cortázar en sus clases de literatura en Berkeley, 1980. En la quinta clase que se llama musicalidad y humor en la escritura.

“Eventualmente puedo haber escrito alguna frase en donde el sonido me gustaba, pero esa no es la presencia más honda de la música en algo de lo que he podido hacer. Es otra cosa, el sentimiento, más que la conciencia, la intuición de que la prosa literaria puede darse como pura comunicación y con un estilo perfecto pero también con cierta estructura, cierta arquitectura sintáctica, cierta articulación de las palabras, cierto ritmo en el uso de la puntuación y separaciones, cierta cadencia que infunde algo que el oído interno del lector va a reconocer de manera más o menos clara como elementos de carácter musical. Estoy hablando de una prosa donde se mezclan y se funden una serie de latencias de pulsaciones…”

 

3) Ana Blandiana escritora y poeta rumana. Publicado el 8 de septiembre de 2015.

“LA POESÍA Y LA PROSA


http://twitter.com/share?url=http://www.revistaminerva.com/articulo.php?id=545&text=Minerva:%20La%20poes%C3%ADa%20y%20la%20prosa&via=cbamadridEmpecé a escribir prosa después de cumplir treinta años y después de haber publicado cinco o seis volúmenes de poesía, en un momento en el que sentí que entre la realidad y la poesía había mucho más de lo que yo expresaba. Más exactamente, me di cuenta de que si no intentaba describir todo lo que veía, todo lo que vivía, todo lo que entendía (lo que sólo podía hacer en prosa), la realidad que me rodeaba hubiera invadido los poemas, sin consultarme siquiera, con sus detalles sórdidos, sus acontecimientos promiscuos, sus personajes falsos y sus significados profanadores.

Pero existe también un motivo de otra naturaleza que me ha determinado a escribir prosa.

Nunca he escrito versos cuando he querido. Nunca he cogido un lápiz y un papel decidida a escribir un poema. A lo largo de mi vida hubo períodos en los que escribí como en un trance, de felicidad casi violenta, que se acababan siempre bruscamente con el sentimiento de que no volverían a repetirse nunca. Esto era todo lo que me era dado y, ¡mira!, el papel contenía todo lo que yo era sin ser conciente de ello, toda la sustancia que nunca iba a ser capaz de regenerar. ¿Era yo de verdad la autora de esas páginas?

Me sentía humillada, a pesar de estar orgullosa de que me hubieran elegido como sujeto y materia prima para el funcionamiento de sus mecanismos maravillosos. Soñaba con ser escritora. Ya que, si ser poeta es un destino, una suerte o una desgracia, ser escritora es una profesión”

4) Jacques Lacan- Juventud de Gide-

“De este modo se aclara que Jean Delay .quien ha mostrado ya  sus cualidades de escritor en una obra sensible sobre la que el tiempo ha de volver no emplee aquí su arte sino a la medida del artifex a quien la consagra, lo cual se confirma con la sorprendente igualdad en tan extenso libro, de las cualidades en que acabamos de detenernos y nos incita a modificar a nuestra voluntad el bufonesco aforismo, para enunciarlo: el estilo es el objeto.”

5) Jacques Lacan- Obertura a sus Escritos-

“Porque desciframos aquí en la ficción de Poe,tan potente en el sentido matemático del término, esa divisiónen la que el sujeto se verifica por atravesarlo un objeto, sin que se penetren por nada, división que está en el principio de lo que se eleva al final de esta compilación bajo el nombre de objeto a. Es el objeto el que responde a la pregunta por el estilo que planteamos de entrada. A ese lugar que designaba al hombre para Buffón lo llamamos la caída del objeto, reveladora de lo que aísla, a la vez como causa del deseo en donde el sujeto se eclipsa y como sustentando al sujeto entre verdad y saber”